| Alguien me dijo una vez:
¡roba, miente, engaña, pero haz tu película! Desgraciadamente, la falta de industria audiovisual valenciana sólida hace que filmar cortos se convierta en toda una aventura para llegar a no se sabe donde. Y lo más común es llegar a extremos como el de mi consejero.
Los ejemplos que conozco siempre responden al empeño personal, normalmente del director o productor, para sortear todos los obstáculos entre los cuales los burocráticos son murallas, y llegar a conseguir finalizar el corto. Creo que es importante tener una buena idea y al mismo tiempo dar la sensación de que eres capaz de llevarla adelante, estar conectado con la industria y sobre todo tener una "colla" de amigos que te empujen y te obliguen a ir hacia delante.
Respecto a lo de las subvenciones el dinero va muy bien pero da la impresión de que nos dan limosnas a cambio de someterse a la máquina de la verdad. |